Empezó a circular por internet el siguiente texto:
Xinjiang, China — 4 de julio de 2004. Un crimen de extrema brutalidad sacudió a China cuando un empresario identificado como Yang Chaoguo fue acusado de asesinar a 16 de sus empleadas en un establecimiento comercial ubicado en Xinjiang, al noroeste de China.
De acuerdo con los reportes que circularon en aquel momento, Yang había abierto en 2003 un pequeño negocio de karaoke y restaurante junto a su hermano (a veces se menciona también como un hotel). Sin embargo, el proyecto pronto comenzó a acumular deudas debido a una mala planificación financiera. Ante la creciente presión económica y las constantes exigencias de sus trabajadoras por el pago de salarios atrasados, el empresario habría tomado una decisión que terminaría en tragedia.
Según la versión difundida, Yang citó a 18 empleadas con el pretexto de saldar la deuda salarial. Una vez reunidas, presuntamente las drogó y posteriormente atacó de manera sistemática, cortándoles la cabeza una a una.
El crimen habría sido descubierto cuando un empleado varón regresó al restaurante para recoger un objeto olvidado. Al ver la escena, entró en pánico y avisó inmediatamente a la policía. Cuando los agentes llegaron, encontraron que solo dos mujeres seguían con vida, aunque inconscientes, mientras que las otras 16 habían sido decapitadas y colgadas. Las dos supervivientes fueron trasladadas de urgencia al hospital.
Perfil del presunto agresor
Según el relato, Yang Chaoguo había pasado por dos matrimonios fallidos, lo que le habría generado odio hacia las mujeres. Testimonios de empleados describían a Yang como una persona con comportamientos enfermizos y violenta. También se afirma que contrataba únicamente mujeres para satisfacer sus propios deseos. La policía supuestamente encontró objetos sospechosos en una habitación privada.
El caso habría concluido en 2004 con la condena a muerte del asesino.
Difusión y confusión en internet
Sin embargo, con el paso del tiempo, la historia ha sido compartida en foros y redes sociales, a veces situando erróneamente los hechos en 2014, lo que ha generado confusión.
Terminada de leer la tragedia vamos a investigar si esto es real o no.
Esta «noticia» se puede encontrar en varios idiomas, principalmente viene de países de Asia como Camboya, Tailandia o Japón (pero curiosamente ningún sitio chino la menciona).
Análisis de las imágenes asociadas
Normalmente se presenta esta nota con varias fotografías. La primera es la siguiente imagen:
Supuestamente son las chicas asesinadas, pero no parece una foto de «empleadas de karaoke o de hotel». La realidad es que la foto es de unas show girls o azafatas del China Joy 2026. Se trata de la mayor feria de videojuegos y entretenimiento digital de China y Asia que se celebra cada año. Podemos ver una foto de las mismas chicas con otra iluminación y ángulo aquí abajo:
La fuente proviene de esta landing page de la propia China Joy.
La segunda foto asociada al caso es esta:
Es una foto supuestamente de la captura de Yang. Sin embargo es falsa también, esta imagen tiene relación con un caso de asesinato por decapitación llevado a cabo entre vecinos (similar en cierto modo pero no es el mismo caso). Decapitaron a una mujer y arrojaron su cabeza desde el quinto piso. La noticia puede leerse aquí.
La tercera foto es esta:
Aquí se presentaría al asesino, Yang Chaoguo. Realmente su foto es de otra persona, Yang Xinhai, que fue un asesino en serie chino que confesó 67 asesinatos y 23 violaciones entre 2000 y 2003, siendo el más prolífico en China moderna.
Como resumen de su caso, Xinhai, nacido en una familia muy pobre, tuvo una juventud problemática marcada por delitos menores y estancias en campos de trabajo. Tras salir en 1999, inició una ola de crímenes en varias provincias, entrando de noche en casas y asesinando familias enteras con herramientas como hachas o martillos. Fue arrestado en 2003, confesó sus crímenes y fue condenado a muerte. Ejecutado en 2004.
Sea como sea, dado que ni esta fotografía coincide con la historia, con todas estas pruebas ya podemos suponer que la historia no es real.
Hay más. La siguiente fotografía que mostraría varias cabezas cortadas apiladas:
¿Es real? Obviamente no.
Todo apunta a que se trata de un fotomontaje digital hecho para causar miedo. Las caras se repiten de manera imposible, y la iluminación junto con el desenfoque solo sirve para que se vea más inquietante. Cuando decapitan un cuerpo, los músculos del cuello se relajan por completo, metiéndose en el cuerpo y la cabeza, no queda un muñón como se ve aquí. El pelo estaría empapado de sangre, y se ven bastante limpios. Incluso una de las chicas «muertas» está mirando directamente a la cámara.
También hay algunas fotos más de fotografías de shibari (arte japonés de atar cuerpos con cuerdas) editadas que son casi eróticas, por lo que no las pondré aquí. Falsas también, con evidente photoshop y sacadas de pornografía antigua bondage.
Conclusión sobre la historia
Para continuar, viendo todo esto, solo es una historia diseñada para impactar. Tiene todos los elementos: desesperación económica, traición, violencia extrema y pruebas visuales supuestamente reales. Pero precisamente por eso merece ser cuestionada.
Al investigar el caso, lo primero que llama la atención es la ausencia de fuentes fiables. Un suceso de tal magnitud debería haber sido ampliamente cubierto por medios de comunicación, tanto locales como internacionales. Sin embargo, apenas existen referencias, y las pocas que aparecen provienen de sitios poco fiables, con versiones contradictorias entre sí.
Las inconsistencias son numerosas. Algunas versiones sitúan los hechos en diferentes años; otras difieren en detalles clave como el número de implicados o incluso la identidad del supuesto responsable. Este tipo de variaciones no son propias de un hecho documentado, sino de una historia que se ha ido deformando a medida que se comparte, principalmente, por redes.
Aún más revelador es el análisis de las imágenes asociadas al caso, que como vimos fueron claramente manipuladas o no pertenecen al caso.
Todo apunta a una conclusión clara, este crimen nunca existió como se describe. Lleva muchos años en internet, y se viralizó más recientemente en TikTok, aunque ya había versiones desde antes del 2015.
Internet tiene la habilidad de convertir historias falsas en realidades aparentemente incuestionables. Este caso es un ejemplo perfecto de ello.





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