4chan es uno de los foros más grandes y caóticos de internet; por todos conocido, un lugar donde conviven todo tipo de temas y comunidades. Aunque muchas veces se le asocia con actividades turbias, creepypastas o misterios extraños, esa imagen solo representa una pequeña parte de lo que realmente ocurre allí. La mayoría del contenido suele ser inofensivo: bromas, memes o los clásicos “greentext”.
Sin embargo, también existe un lado más oscuro. Y en ocasiones, ese lado parece asomarse de forma inquietante.
El hilo perturbador del 21 de agosto de 2015
El 21 de agosto de 2015, un usuario anónimo publicó un hilo con un mensaje perturbador:
“He matado a varias mujeres por placer. Si adivinas un nombre, subiré una foto. Si adivinas el nombre de alguna de estas mujeres, subiré su foto. No más de diez nombres por publicación. Si hay más, se ignorarán. Algunas son Polaroids y otras fueron tomadas con una cámara desechable. También tengo fotos de ellas antes de morir, cuando pude hacerlo. Si adivinas todos los nombres, te mostraré dónde arrojé un cadáver en 1999. El primero es gratis, ya que es poco probable que alguien adivine su nombre.”
A partir de ahí, comenzó una especie de “juego macabro” que muchos no tomaron en serio. Otros usuarios empezaron a escribir nombres al azar, y el autor del hilo, en ocasiones, respondía subiendo imágenes. En ellas se veían personas fallecidas, aparentemente fotografiadas con alguna cámara antigua. Algunas mostraban comparativas inquietantes: una imagen de la persona en vida junto a otra tras su muerte.
Caso de Shauna Maynard
Una de las posibles identificaciones apuntaba a Shauna Maynard, una joven de 17 años que huyó de casa y se prostituyó en Las Vegas. Fue asesinada en 1998. El usuario había compartido una imagen de su graduación y otra después de su muerte. Los usuarios reconocieron su foto rápidamente.
Las preguntas se multiplicaban: ¿era el cadáver real de Maynard? Nunca se encontró al asesino de esta chica, así que podría serlo. ¿Eran realmente la misma persona en ambas imágenes? El autor afirmaba haber tomado las fotografías con una cámara desechable, revelarlas por su cuenta y digitalizarlas después. El resultado eran imágenes granuladas, de baja calidad y muy difíciles de analizar. Además, su rostro no era visible, por lo que la posibilidad resultaba inquietantemente plausible.
El hilo fue eliminado poco después, en apenas 20 minutos, dejando solo capturas y archivos parciales. Pero ya era demasiado tarde: la investigación colectiva había comenzado. Muchos intentaron identificar a las víctimas y dar sentido a lo que estaban viendo.
Descubrimiento de Margaret Hicks
El misterioso asesino también dejó la siguiente fotografía:

Parecía ser un conjunto de imágenes: un primer plano de un rostro en descomposición, un cadáver dentro de una caja y una mujer sonriendo en una cama. Los usuarios la identificaron como Margaret Hicks, de 23 años, una prostituta cuyo cuerpo fue encontrado el 4 de enero de 1997, estrangulada y arrojada a unas cuatro millas al este de Hollywood Boulevard y Pabco Road.
Lo que sí parecía claro es que no eran fotografías típicas de escenas del crimen. No presentaban marcas oficiales, ni iluminación profesional, ni ningún indicio de haber sido tomadas por autoridades. Todo apuntaba a un origen amateur… pero eso no hacía la situación menos inquietante.
Investigación de la comunidad en línea
La comunidad notó que no parecía un montaje. Usuarios comenzaron a rastrear internet, analizar metadatos y utilizar herramientas de búsqueda inversa para comprobar si las imágenes provenían de otros sitios. No encontraron coincidencias. Eran, aparentemente, fotos originales.
Un mes después, el mismo usuario volvió a aparecer. Esta vez, publicó imágenes de un hombre al que aseguraba haber asesinado. En este caso, la identificación era aún más complicada, ya que el rostro estaba parcialmente oculto. Las fotografías mantenían el mismo estilo: baja calidad, encuadres improvisados y una perturbadora sensación de realismo.
Lo más inquietante era la secuencia. En una imagen, el hombre parecía aún con vida, con las manos levantadas. En la siguiente, aparecía desplomado, con el rostro más desfigurado y una cantidad notablemente mayor de sangre. Todo sugería que las fotos habían sido tomadas en distintos momentos de una misma escena.
Además, en el fondo de algunas imágenes podían verse otras fotografías impresas, aparentemente de más víctimas. Algunas parecían recientes; otras, mucho más antiguas. Varias incluían tanto fotos en vida como después de morir. Ante esto, algunos usuarios hicieron lo evidente: contactar con el FBI y reportar el caso.
También publicó una imagen de sí mismo con máscara, prometiendo volver, cosa que nunca ocurrió.

El enigma sin resolución
Pero aquí es donde la historia se vuelve aún más desconcertante: no hay un final claro. El autor del hilo prometió regresar, pero nunca lo hizo. Pasaron los años y ni el FBI ni ninguna otra autoridad confirmaron si las imágenes eran reales o si alguna de las víctimas había sido correctamente identificada. El caso quedó suspendido en una especie de limbo digital.
Esto abre un debate inevitable. Si todo fue un engaño, ¿cómo se crearon esas imágenes? No parecen fotografías policiales ni material filtrado. Tampoco encaja del todo con un montaje convencional. Y si realmente fue un engaño, resulta extraño el nivel de detalle y el esfuerzo invertido, especialmente teniendo en cuenta que los hilos fueron eliminados con rapidez y no alcanzaron una gran difusión inicial.
En medio de la confusión, un usuario de Reddit aseguró que todo había sido desmentido. Para respaldarlo, citó un supuesto artículo de noticias que decía:
“Una impactante afirmación en línea está trayendo nueva atención a un caso de asesinato sin resolver en Las Vegas. Alguien publicó imágenes explícitas y afirmó ser el asesino de Shauna Maynard, una joven fugitiva encontrada muerta a tiros en 1998. Parece ser un engaño; los oficiales de la policía de Las Vegas le dijeron a Action News que la afirmación no es válida, pero no dieron más detalles…”
El problema es que ese artículo nunca pudo ser verificado. No existe rastro de él en medios oficiales, ni en archivos, ni en buscadores. La única referencia aparece en ese mismo hilo de Reddit.
Incluso la cita atribuida a Randy Sutton, un exteniente de la policía de Las Vegas que sí existe, no aparece en ningún otro contexto fuera de esa publicación.
Todo esto deja más preguntas que respuestas, pero la hipótesis más extendida es que las fotos fueron tomadas por un fotógrafo forense en algún momento. Quizás el personaje misterioso simplemente las robó de algún departamento de policía y está gastando una broma. Podría trabajar para las fuerzas del orden, ser familiar de alguien que trabaje en ellas o, simplemente, tener acceso a algún tipo de archivo. Pero si el FBI tomó la decisión de no seguir la investigación, debió ser por algo.
Y así termina esta historia: sin una conclusión clara. Ni confirmación, ni desmentido definitivo. Solo incertidumbre. Aun así, no sería la primera vez que algo así resulta ser real.
El caso de David Michael Kalac
El 4 de noviembre de 2014, otro usuario publicó en 4chan imágenes de una mujer desnuda con sangre alrededor del cuello, acompañadas de un mensaje escalofriante:
“Resulta que es mucho más difícil estrangular a alguien hasta la muerte de lo que parece en las películas.”
Muchos pensaron que era falso. Pero el autor insistió:
“Consulten las noticias de Port Orchard, Washington, en las próximas horas. Su hijo llegará pronto de la escuela. La encontrará y llamará a la policía…”
A diferencia del caso anterior, esta historia sí era real. El autor era David Michael Kalac, quien había asesinado a Amber Lynn Coplin. Antes de ser detenido, publicó fotografías del crimen en 4chan.
Había colocado su licencia de conducir junto al cuerpo y escrito la palabra “muerta” sobre ella. En la pared se leía “ella me mató primero”, y en las persianas, “malas noticias”. Tal y como él mismo predijo, el hijo de la víctima encontró el cuerpo y alertó a la policía.
Kalac huyó en el coche de la víctima, pero finalmente se entregó. Fue acusado inicialmente de asesinato en segundo grado, aunque el cargo se elevó posteriormente a asesinato en primer grado. Alegó que cometió el crimen bajo los efectos del alcohol y tras una discusión.
Finalmente, fue declarado culpable y condenado a 82 años de prisión.




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