El siguiente texto fue publicado originalmente en la obra Anomalies and Curiosities of Medicine, y recoge uno de los relatos más inquietantes de la medicina antigua:
Una de las historias más raras así como de las más melancólicas de la deformidad humana es la de Edward Mordrake, quien iba a ser el heredero de una de las familias más nobles de Inglaterra. Sin embargo, nunca reclamó el título y se suicidó a los veintitrés años. Vivía en un retiro absoluto, evitando las visitas incluso de los miembros de su familia. Era un joven de grandes conocimientos, un buen estudiante y un músico de rara habilidad.
El tormento del heredero
Su figura era remarcable por su gracia natural, y su rostro natural era comparado con el de Antinoo. Pero en la parte de atrás de su cabeza había otra cara, la de una chica muy guapa, “adorable como un sueño, atroz como un demonio”. El rostro femenino era una mera máscara que ocupaba solo una pequeña zona posterior del cráneo, pero mostraba signos de una inteligencia maligna. Se dice que se la veía sonriendo y burlándose mientras Mordrake lloraba.
Aunque la voz de la segunda cara era inaudible para los demás, Mordrake aseguraba que durante la noche no podía conciliar el sueño debido a los odiosos susurros de su “gemela diabólica”. Según sus propias palabras a los doctores Manvers y Treadwell: “Nunca duerme, me habla de cosas que solo se oyen en el infierno. Por alguna imperdonable maldad de mis antepasados estoy cosido a este demonio”.

Cráneo.
A pesar de la vigilancia constante, Mordrake consiguió veneno y se quitó la vida a los veintitrés años. En su carta de despedida, pidió que la cara demoníaca fuera destruida antes de su funeral para que no continuase sus susurros en la tumba. Por petición propia, fue enterrado en tierra baldía, sin ninguna lápida que dejara constancia de su paradero.
Realidad médica tras la leyenda
La verdadera historia de Edward Mordake se ha desdibujado con el tiempo. Es posible que el relato que leemos hoy haya sido modificado por la narrativa popular. El texto de 1896, Anomalies and Curiosities of Medicine, es la fuente más reconocida, y el caso ha inspirado desde canciones de Tom Waits hasta personajes de ficción.
Desde el punto de vista médico, aunque el relato de Mordrake contenga elementos fantásticos (como la capacidad de la cara de hablar o razonar de forma independiente), el fenómeno base es real. Se conoce como Craniopagus parasiticus o gemelo parásito, una condición extremadamente rara en la que un gemelo unido a la cabeza no llega a desarrollarse por completo.
El caso documentado de Chang Tzu Ping
Un caso mucho más reciente y documentado es el de Chang Tzu Ping, descubierto en China a finales de los años 70. Chang nació con una segunda cara que consistía en una boca, una lengua mal formada, varios dientes y vestigios de otros rasgos faciales. Aunque la garganta no se movía de forma independiente, la boca de su segundo rostro sí reaccionaba.

Chang Tzu Ping, cuyo caso fue documentado antes de someterse a cirugía reconstructiva.
A diferencia de Mordrake, Chang pudo acceder a la medicina moderna. Fue trasladado a los Estados Unidos para someterse a una intervención quirúrgica para extirpar la segunda cara. El caso completo, incluyendo la cirugía, fue documentado en el programa de televisión de los años 80 This is Incredible!. La operación fue un éxito, permitiendo a Chang regresar a su aldea para vivir el resto de su vida con normalidad.
Deja un comentario